Hay básicamente tres objetivos que quieres conseguir con una sala blanca. En las salas blancas, las partículas se filtran del aire ambiente y se mantienen alejadas de los objetos mediante flujos de aire específicos. Por tanto, ofrecen tres funciones de protección:
1. protección del producto
- Garantizar la calidad y el funcionamiento de los productos sensibles
- Protección contra la contaminación por gérmenes y microorganismos
2. protección personal
- Protección de los trabajadores en caso de escape de sustancias tóxicas
- Proteger a los empleados de gérmenes y microorganismos
3. protección del medio ambiente (salas blancas con presión negativa)
- Las sustancias peligrosas / tóxicas no salen al exterior
- El desarrollo del polvo permanece en una habitación cerrada
En muchos casos, es posible cumplir objetivos individuales de protección con medidas sencillas. Un recinto más pequeño, un sistema de extracción, etc.
Sin embargo, en cuanto se hace necesaria una combinación de objetivos, todo empieza a ser más complejo.
Un ejemplo muy llamativo es la producción de citostáticos. Fármacos necesarios para la terapia del cáncer. Aquí deben cumplirse los tres objetivos a la vez. El producto debe fabricarse de forma estéril, y las personas y el medio ambiente deben estar protegidos de las sustancias.
Para ello, además de una cabina de seguridad, se necesita un laboratorio de sala blanca seguro y de alta calidad…