Las salas blancas y las salas limpias son salas en las que se controla la calidad del aire y la carga de partículas para proteger los productos y procesos de la contaminación y evitar pérdidas de calidad. Ambos diseños son similares en cuanto a su estructura básica.
Los dos tipos difieren principalmente en el tamaño máximo admisible de las partículas y, por tanto, en el dimensionamiento de la ventilación y la tecnología de filtrado. La necesidad de una sala blanca o la suficiencia de una sala limpia depende del proceso. Si no hay que evitar necesariamente un tamaño de partícula de 5 µm en el aire, una sala limpia es una buena solución.
Lee detalladamente en la tabla las diferencias entre salas blancas y salas limpias: