Estos hábitos son un NO-GO en la sala blanca. Es importante limpiar o desinfectar completamente las superficies de la sala limpia. El personal de limpieza se enfrenta al problema de que las superficies sólo están contaminadas por partículas invisibles y no puede ver dónde ha limpiado ya o qué pieza puede haber pasado por alto. Estos movimientos hacen que las partículas y los restos se dispersen aún más, ¡o que no se recojan en absoluto! La mejor forma de aprender el procedimiento correcto es en un curso de formación práctica. Allí se explican las técnicas de limpieza de una sala blanca y se visualizan los aciertos y errores mediante luz ultravioleta.
Entonces, ¿cómo hacerlo correctamente?
Limpia con paños especiales para salas limpias de baja abrasión, adaptados a la superficie y al uso previsto.
A continuación, utiliza una técnica de limpieza definida con precisión:
- La superficie se limpia siempre en franjas superpuestas de un borde a otro en la misma dirección.
=> Así se evita que se omita una zona - Por último, los puntos inicial y final de los carriles de limpieza se limpian transversalmente en un ángulo de 90° en un carril cada uno
=> Así se elimina la suciedad que no se recoge al colocar y levantar los paños - Después de cada carril, se dobla el paño utilizando una técnica de doblado definida, de modo que siempre se utilice un lado nuevo para limpiar. A continuación se vuelve a colocar el paño.
=> De este modo se evita que la contaminación se transfiera del paño a otras zonas.
¿Cómo puedes comprobar si las superficies se han limpiado correctamente?
Las lámparas UV se utilizan durante la formación en salas blancas y en el control de calidad. Los paños de limpieza se empapan en un líquido incoloro con pigmentos UV. Se extiende un líquido incoloro con pigmentos UV sobre la mesa y se limpia con los paños de limpieza en la secuencia entrenada. Cada movimiento incorrecto y cada zona sin limpiar deja una marca clara.